06
May
08

Resurge la Seguridad Nacional como «reto de la democracia»

La Unión Europea y América del Norte en el marco de la guerra infinita

Resurge la Seguridad Nacional como «reto de la democracia»

por Gaston Pardo*

La guerra siempre ha sido un instrumento de las élites y ciertos poderes mundiales para tomar el control de las sociedades que demandan y exigen revendicaciones sociales, sean estas de un empleo y mejor salario, estabilidad laboral, control ecológico, salud al alcance de todos. Nuestro corresponsal en México analiza el contexto de guerra infinita.

Un afiche callejero de protesta compara al presidente estadounidense George W. Bush con Adolf Hitler, por las guerras imperiales y la belicosa actitud contra las soberanía de los pueblos que emplea en la actualidad el mandatario norteamericano y su ideología neoconservadora.

En septiembre de 2000, un año antes de la tragedia de Nueva York, el centro de reflexión que nació al dar a conocer su Proyecto por una nueva centuria americana, que le dio su nombre en Estados Unidos, editó el informe que se denomina «Reconstruir la Defensa de América», que nos puso al tanto de las prioridades geoestratégicas anglosajonas, que por su naturaleza están implicadas en el ámbito militar.

Los virajes de la política militar apenas bosquejada entonces es ahora la consecuencia de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional para Estados Unidos, publicada por la Casa Blanca en septiembre de 2002. La administración Bush afirma en ese programa estratégico que EU necesita garantizar su propia seguridad instaurando regimenes democráticos en los países enemigos.

Helga Zepp: La OTAN en la vía de la Tercera Guerra mundial

Con esos antecedentes en la mente de una comentarista de gran calibre, el 4 de abril de 2008 Helga Zepp-LaRouche, presidenta del Movimiento de Derechos Civiles-Solidaridad en Alemania (Büso por sus siglas alemanas), analizó los resultados de la reunión en la cumbre de la OTAN que tuvo lugar los primeros días de abril en Bucarest. El título mismo de su declaración es una voz de alarma: Atención a la cuenta atrás. «¿Deseamos en verdad la Tercera Guerra Mundial?»

Helga Zepp observa que la cumbre transformó a la Alianza Atlántica en organización imperial global y que la principal fuerza motora de esta transformación ha sido « la oligarquía financiera del imperio británico, que aspira a sumir en el caos a sus principales adversarios. Son capítulos de la anunciada transformación la campaña virulenta orquestada contra China; el ataque británico contumaz contra Rusia, y Vladimir Putin en lo personal; y la tentativa de reinstalar en Zimbabwe el control colonial».

En el marco de la agenda imperial, la adhesión de Georgia y Ucrania a la alianza fue pospuesta para una mejor ocasión, con lo que se intenta no inquietar demasiado a Rusia; en cambio, sí se apoyó la adhesión de Croacia y Albania así como la reintegración de Francia a la Organización del Tratado del Atlántico del norte (OTAN), y la instalación de sistemas de defensa anti misiles y de estaciones de radar en Polonia y la República Checa; aumentar las tropas de la OTAN situadas en Afganistán con 700 soldados franceses; la integración de las estructuras miliares de la OTAN y de la UE, de conformidad con las disposiciones del Tratado de Lisboa; y, según informes no confirmados, el debate en torno a los nuevos documentos estratégicos, entre los que destaca el emitido por cinco antiguos jefes de estado mayor que examina el empleo de armas nucleares como medida “preventiva de conflictos” en el mundo».

Basta echar una mirada al mapamundi, indica la presidenta del Büso, «para que no quepa duda un instante de que la entrada de Georgia y Ucrania a la OTAN se da en el marco de una maniobra de rodeo de Rusia. De la misma manera, los dispositivos defensivos en Polonia y en la República Checa, materializan una violación de las medidas de seguridad de Rusia».

El propio presidente Putin dio a conocer el punto de vista, informa Helga Zepp, « del gobierno ruso en la materia, en una conferencia de prensa en Bucarest, en la que dejó establecido que la creación de un poderoso bloque militar ante las fronteras rusas sería considerada como una amenaza directa a su seguridad nacional». El presidente ruso ha también acusado a la OTAN de mantener la confusión sobre el papel futuro de la Alianza y de pretender llegar a ser un actor mundial, más allá del territorio de los estados miembros.

Helga Zepp evocó enseguida el diseño neo – imperialista presentado por The Economist (27.03.08), tal como fue presentado en un dossier de 14 páginas dedicado al futuro de la política exterior británica. El dossier aborda a la vez el declive de Estados Unidos y el poder acumulado por sus principales adeversarios del siglo XXI, es decir, Rusia y, sobre todo, China.

The Economist ha publicado desde el 3 de febrero de 2007 una serie de articulos intitulada «Britannia Redux», cuya tesis principal es que la Gran Bretaña ha dejado de ser el « enfermo» de Europa y que Londres ha restablecido, gracias a la mundialización, su papel de centro de poder legítimo. Esta evaluación, indica la lideresa alemana, se basa en buena medida en el hecho de que cerca del 80 por ciento de los fondos de riesgo se localizan en distintos domicilios de las Islas Caimán, una colonia británica.

«A eso se puede sumar una larga lista de síntomas que demuestran que el imperio británico está decidido a salir de la crisis sistémica en curso en una posición dominante, en el imperio a la vez a Estados Unidos y a una Europa continental, estrangulada por la UE» El imperio espera abatir toda perspectiva de asociación estratégica entre la Rusia, China e India, antes de someter a estos países cada uno en el momento preciso.

El Sunday Times británico (30.03.08) presentó otro aspecto de este escenario: China está debilitada económicamente y va en dirección a problemas internos que es incapaz de detener, como la secesión del Tibet y de algunas regiones occidentales del país. Este sería el preludio de un gran enfrentamiento euroasiático. En efecto, como consecuencia de la crisis en Estados Unidos, China se hunde en el caos e intenta afirmar su poder national afrontando las peores convulsiones sociales desde 1989.

Del resultado de este escenario dependerá el sentido que tomen sus diferencias con Japón. Y si la muerte del Dalai Lama llegara a coincidir con la del dirigente nor-coreano Kim Jong-Il, Japón tendría suficientes razones para plantear sus diferencias con China a propósito de Taiwán.

Numerosos aspectos de este proceso siguen la línea de geopolíticos de la escuela de Haushofer, Milner y Mackinder; están en curso, en concordancia con los estudios que llevó a cabo en la Universidad Autónoma Metropolitana, de México el profesor Heinz Dieterich, quien en su libro Las guerras del capital sostiene que los proyectos geopolíticos de Japón y Alemania tienden a actuar en territorios exclusivos, si bien Alemania puso sobre el tapete desde 1941 su interés de considerar a los países eslavos como parte de su espacio vital.

La desestabilización de la provincia de Xingjiang por rebeldes entrenados en Pakistán ya ha sido lanzada y es muy problable que la concordancia de objetivos geoeconómicos de Estados Unidos y Alemania en el interior de la OTAN implique proyectos comunes para alcanzar incluso al extremo oriente. También se está a la espera de problemas en Sechuán. El plan subyacente en la campaña geopolítica y geoetratégica contra China consiste en crear un estado musulmán hostil en el Xingian; a erigir un gran Tibet y a reducir a la nación china a un territorio condicionada. Hay escenarios semejantes en la lista de espera en India, donde son previsibles los conflictos tribales entre hindúes, sijes, musulmanes, tamiles.

Ante el hundimiento inevitable del modelo financiero monetarista, continúa Helga Zepp, la financiera anglo-holandesa no vacila en acusar su desesperación, toda vez que su mayor temor es la posibilidad de que la crisis obligue a Estados Unidos a readoptar las políticas proteccionistas keynesianas.

Sorpresas legislativas en Alemania

Pero aquí no terminan las sorpresas. El 25 de abril el Bundestag pretende ratificar el “nuevo” Tratado de la Unión Europea, el llamado Tratado de Lisboa o Pacto Reformado, que coincide en sus puntos esenciales con el Tratado Constitucional de la Unión Europea, el cual, como se recuerda, ya ha sido rechazado en referendos en Francia y Países Bajos. Esta información, proporcionada por el profesor Juan Brom, catedrático de Ciencia Política de la Universidad Nacional de México, advierte de que el movimiento crítico de la mundialización y el movimiento de la paz han cuestionado el Tratado Constitucional de la Unión Europea y el Tratado de Lisboa como documentos neoliberales, militaristas y antidemocráticos.

El proyecto alemán, dice Brom, entra en consonancia con el Tratado de Lisboa, cuyas partes relativas a la Defensa y a la “lucha contra el terrorismo”, es decir, en la tónica de la geopolítica anti – rusa desplegada por Alemania en Yugoslavia son las siguientes:

Mayor seguridad para todos: la Unión tendrá más capacidad de actuación en el campo de la justicia, la libertad y la seguridad, lo que redundará en beneficio de la lucha contra la delincuencia y el terrorismo. Las nuevas disposiciones sobre protección civil, ayuda humanitaria y salud pública también pretenden impulsar la capacidad de la UE para enfrentarse a las amenazas contra la seguridad de los ciudadanos europeos.

Hacer de Europa un actor en la escena global combinando los instrumentos con que cuenta la política exterior europea a la hora de elaborar y aprobar nuevas políticas. Gracias al Tratado de Lisboa, Europa estará en condiciones de expresarse con más claridad ante sus socios internacionales. Se pondrán en juego todas las capacidades económicas, humanitarias, políticas y diplomáticas de Europa para fomentar sus intereses y valores en todo el mundo, respetando los intereses particulares de los Estados miembros en el marco de las relaciones exteriores.

El Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad — que también será Vicepresidente de la Comisión— dará mayor peso, coherencia y visibilidad a la actuación exterior de la UE.

El desarrollo de la Política Europea de Seguridad y Defensa se hará conservando un sistema especial de toma de decisiones. Sin embargo, también preparará el terreno para la cooperación reforzada de un grupo más reducido de Estados miembros.

Proyecto antidemocrático

A pesar de que el Tratado Constitucional de la Unión Europea fue rechazado en 2005 por los ciudadanos de Francia y de los Países Bajos, se pretende ahora introducirlo por la puerta trasera con el llamado Tratado Reformado, manteniendo sus contenidos esenciales en una forma apenas modificada. El Tratado Reformado no es más que el vino viejo en nueva odre, que ignora el voto francés y holandés y porque se elaboró otra vez “en lo oscurito”, excluyendo a la toma de posición de dos naciones europeas.

El propio gobierno federal alemán acepta sin reservas en una declaración de prensa (07.11.07): “El concepto ’Constitución de Europa’ ya no era sostenible después de su rechazo en los referendos en Francia y en los Países Bajos. Sin embargo, el objetivo declarado de la presidencia alemana del Consejo consistía en mantener lo sustancial de la Constitución, lo cual se consiguió”. En el Tratado de Lisboa se consagra una forma determinada de economía – la neoliberal – a pesar de que ésta ha significado desde hace década el empobrecimiento de amplios sectores de la población en el mismo marco de la Unión Europea (UE), y sobre todo en el llamado Tercer Mundo. Por ejemplo, en el Artículo 98 se dice: “Los estados miembros y la Unión actúan de acuerdo con el principio de una economía de libre mercado y libre competencia.”

Esto resulta especialmente pérfido, en la medida que el Tratado Reformado dice en su Artículo 10 A que la UE “se fija el objetivo prioritario de eliminar la pobreza”, para establecer en la oración siguiente lo siguiente, como medida central: “impulsar la integración de todos los países en la economía mundial mediante la eliminación sucesiva de todos los obstáculos al comercio internacional.” Es bien sabido que estas medidas incrementan la pobreza global, pero que han resultado en altas ganancias para los grandes consorcios europeos. Al mismo tiempo, como lo reconoce ahora el mismo Banco Mundial, esa pobreza puede ser el motor principal para el estallido de conflicto violentos en el Tercer Mundo, mismos que a su vez deben “ser mediatizados” militarmente, para mantener bajo control la caldera de presión de los conflictos de la globalización.

Militarización por la puerta trasera.

Se incluyeron todos los proyectos de militarización que ya se criticaron en la Constitución de la UE. Los puntos centrales de la crítica eran y son: Participación en combates por la UE, a nivel mundial, con una gama casi ilimitada de tareas: el Artículo 28b, Inciso 1, menciona entre otros, como parte del conjunto de tareas de futuras guerras de la UE: “medidas colectivas de desarme”, “acciones de combate” y “operaciones para la estabilización de la situación”, así como “el apoyo para países terceros en la lucha contra el terrorismo en los territorios bajo su soberanía”.

Obligación, por el Tratado, de mayor armamentismo: El Artículo 28 A, Inciso 3 contiene nuevamente la obligación de invertir mayores recursos en el sector armamentista: “Los estados miembros se comprometen a mejorar paulatinamente sus capacidades militares”. La Agencia de Armamentos de la UE, establecida desde 2004, deberá vigilar la aplicación de esta disposición y ser fijada con derecho prioritario en el Tratado de Lisboa.

La Europa nuclear

Sólo puede participar en las decisiones quien participa en la guerra: los miembros de la UE que se han calificado militarmente para ello participando en los principales programas de armamentismo, y poniendo a disposición tropas de intervención (Battle groups), pueden crear una “colaboración estructurada”, con la cual se cancela el principio del consenso, válido propiamente para el ámbito de la política exterior y de seguridad (Artículo 28 e, Inciso 6). El principio de unanimidad se refiere “exclusivamente a los votos de los representantes de los Estados miembros que participan en el trabajo común”.

Cambio de la correlación del poder a favor de las grandes potencias: la Constitución de la UE ya establecía un dramático cambio de las condiciones de poder en el principal órgano de la UE, el Consejo de los Jefes de Estado y de Gobierno, a través de la llamada doble mayoría. Esto significa para Alemania, aproximadamente, una duplicación de su voto en el Consejo (los otros gananciosos son Francia, Gran Bretaña e Italia, dice Juan Brom), mientras que los estados pequeños y medianos de la UE claramente pierden influencia. El Tratado Reformado (artículo 9 c) introduce esta dramática concentración de poder para surtir efectos jurídicos a partir de 2014, como práctica común.

La reunión cumbre de Bucarest

En el curso de la reunión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hubo ciertas interpretaciones que hacían prever que se darían nuevos pasos hacia la “confrontación militar con Rusia,” la “militarización de la Unión Europea,” e inclusive la adopción de la doctrina estadounidense de la “guerra atómica preventiva” como doctrina de la OTAN. La reunión tuvo lugar en un palacio de 330 mil metros cuadrados construido cuando Rumania sufría la dictadura del partido comunista.

Esas hipótesis, mencionadas por Reseña Estratégica, órgano del Movimiento de Solidaridad Iberoamericana que anima la notable economista Marivilia Carrasco, han sido hasta hoy el puntal del modelo bélico en la geoestrategia anglosajona que se ha impuesto durante la vigencia de la “guerra perpetua” sobre las regiones económicas. Tal es el caso del Northcom de América del Norte, que se ha sobrepuesto al ejercicio de la soberanía de los estados mexicano y canadiense; modelo que, por el peso de la distensión en Bucarest, se nota que tiene sus días contados.

En su contexto general, la reunión de Bucarest se separó de estas hipótesis que contabiliza Reseña Estratégica:

1.-El presidente Vladimir Putin asistió a la reunión de Bucarest y sostuvo una reunión con el presidente George W. Bush en el balneario Sochi, del mar Negro.

2.-Ucrania y Georgia no recibieron la luz verde para unirse a la OTAN.

3.-Con respecto a Afganistán, por primera vez hay indicios de una “estrategia de salida” para las tropas de la OTAN estacionadas allí.

4.-No hubo cambios sustanciales en la relación de la OTAN y la Unión Europea.

El marco estratégico

Antes de analizar a fondo estos cuatro puntos estratégicos, veamos las circunstancias generales de la reunión de la OTAN, que no están tan dominadas por los aspectos diplomáticos y las zonas de conflictos, sino que es, más bien, la crisis financiera centrada en los Estados Unidos la que moldea la situación estratégica internacional. La mayor parte de los “expertos en seguridad” han pasado por alto este punto.

Gran Bretaña, al lado de Alemania y Francia, se opuso a Estados Unidos respecto al la entrada de Ucrania a la OTAN. Al preguntarse por qué el Primer Ministro británico, Gordon Brown, actuó de esta forma, The Independent de Londres señaló que “la preocupación principal del Señor Gordon sigue siendo, la crisis bancaria mundial que proyecta una sombra en todos los aspectos de la reunión de la OTAN”.

Sea lo que haya hecho George W. Bush en términos de trucos geopolíticos y diplomáticos contra enemigos (o amigos) reales o imaginarios, su período está por terminar. Su legado será desastroso sin importar lo que haga en los últimos meses de su mandato. Por lo tanto, la preocupación real de todos es tratar de adivinar cuál será la política estadounidense después de Bush.

Unos días antes de la reunión de la OTAN en Bucarest, tuvo lugar una reunión inusual en Atenas, Grecia, organizada por el Centro del Sur para Estudios Estratégicos de Atlanta y el Centro Dean Rusk de la Facultad de Derecho de la Universidad de Georgia. En el podio estuvieron los ex secretarios de Estado Henry Kissinger, James Baker III Warren Christopher, Madeleine Albright y Collin Power. Hubo diferencias entre ellos, claro está, sobre lo que deberá hacer el futuro presidente, pero hubo un notable acuerdo en los aspectos primordiales de las relaciones exteriores de los Estados Unidos en el futuro:

* Reconstruir la devastada reputación internacional de los Estados Unidos. * Clausurar la prisión de Guantánamo, Cuba. * Reducir significativamente la presencia de tropas estadounidenses en Irak. * Iniciar negociaciones directas con Irán. * Reconocer que no hay “solución militar” para Afganistán. * Promover un arreglo del conflicto palestino-israelí, y en las conversaciones incluir a Hamas. * No tratar a China como adversario militar. * Trato firme pero constructivo con Rusia.

La reunión de la OTAN en Bucarest se hizo eco de este consenso “post Bush” manifestado por el establishment de las relaciones exteriores estadounidenses. El ex secretario de la Defensa Rumsfeld quizá presintió este viraje, pues dijo a Bloomberg que “la OTAN se arriesga al intentar seducir con cosas que no vienen al caso en el siglo 21”.

El caso de Ucrania

Antes de dirigirse a la reunión de Bucarest, el presidente Bush visitó Kiev, Ucrania, donde proclamó con bombos y platillos que esta nación pronto se uniría a la OTAN. Bush dijo: “La OTAN debe dar la bienvenida a Georgia y Ucrania en el marco del plan de admisión.” Estas últimas palabras se refieren a un procedimiento para aprobación o denegación inmediata de su ingreso. En Ucrania gobierna una coalición anaranjada del presidente Yushchenko y del primer ministro Tymoshenko, la cual promueve el ingreso inmediato de su país a la OTAN.

A esta coalición se le enfrenta la oposición “azul” del ex primer ministro Yukanovich, quien perdiera las pasadas elecciones nacionales por un margen muy pequeño. Dos tercios de la población de Ucrania se oponen al ingreso de esta nación a la OTAN. Y Rusia, como es de imaginarse, se opone vehementemente a que las fronteras orientales de la OTAN se acerquen a Volgogrado, la antigua Stalingrado, ubicada a sólo 250 kilómetros de Ucrania […]. La mayoría de los viejos integrantes de la OTAN no quieren que Ucrania se les una en un futuro inmediato mediante el procedimiento de ingreso rápido. Entre estos países están Alemania, Francia, España, Italia, Holanda, Bélgica y Gran Bretaña. El Dalai Lama y EU manejan entre bastidores incidente de Lasa, revela un medio alemán

Una organización alemana dedicada al estudio de política exterior ha participado de forma decisiva en el actual movimiento antichino, promovido por los escisionistas tibetanos, afirmó un corresponsal canadiense en su investigación y el informe de una reunión preparatoria para provocar el incidente de Lasa, informa Jose Maria Rodriguez, de Pueblo en línea.

Esa organización ha participado de forma decisiva en el actual movimiento antichino promovido por los escisionistas tibetanos, afirmó un corresponsal canadiense en su investigación y el informe de una reunión preparatoria para provocar el incidente de Lasa. Esto lo informó el portal Deutsche-aussen politik, de Alemania, en una nota bajo el título de “el movimiento de relevo de la antorcha”, publicada el 8 de abril. Según el informe del corresponsal canadiense, este movimiento antichino se realizó bajo la manipulación de un cuartel general con sede en Washington. En una reunión convocada por la Fundación Friedrich Naumann en mayo de 2007, esta organización fue encargada para organizar “actividades de protesta” a escala mundial.

Según el plan de las actividades de protesta elaborado con la ayuda del Departamento de Estado de Estados Unidos y el autodenominado “gobierno tibetano en exilio”, se tomarán acciones con influencia pública durante el relevo de la antorcha olímpica y se llevará al auge las actividades de “protesta” en el periodo de los Juegos Olímpicos de Beijing en agosto de 2008.

De acuerdo con el corresponsal canadiense, el punto de partida del actual movimiento tibetano anti chino, que recurrió a la violencia para interrumpir el relevo de la antorcha olímpica en París, ha sido una reunión de la Fundación Friedrich Naumann, o sea, el V Congreso Internacional de Apoyo a los Tibetanos, celebrado del 11 al 14 de mayo de 2007 en Bruselas.

Esta reunión, igual que las cuatro celebradas anteriormente, “está destinada a coordinar el trabajo de la organización de apoyo internacional al Tíbet y fortalecer el enlace de esta organización con el “gobierno tibetano en exilio”, según revelaron fuentes de la mencionada fundación con fondos suministrados en parte considerable por el estado, que comenzó los preparativos para la reunión en marzo de 2005 y actuaba en coordinación con Dalai Lama en Daramsala (la India). Unos 300 personas provenientes de 56 países participaron en la reunón de Bruselas, y los representantes enviados por 36 unidades tibetana y 145 organizaciones de apoyo al Tíbet también asistieron a la reunión.

La reunión de Bruselas organizada por la Fundación Friedrich Naumann reviste de un significado extraordinario debido a la participación de numerosas personas, incluidos prestigiosos políticos, que es muy importante para la elaboración de la resolución. Entre los escisionistas figuran el “primer ministro” y representante del “gobierno tibetano en el exilio”, y un político afamado proveniente del estado de Himachal de la India.

La participación en la reunión de Bruselas de Paula Dobriansky, subsecretaria de Estado y coordinadora especial de los Estados Unidos en los asuntos tibetanos atraía la atención de la opinión pública. Es considerada integrante del grupo núcleo de los neoconservadores en el gobierno de Bush y partidaria de la línea dura y capaz de hacer realidad el objetivo establecido.

La cumbre de los tres amigos

Mientras la diputada presidenta de la Cámara de los Diutados Ruth Zavaleta, del PRD daba una conferencia de prensa para protestar porque los diputados estén sesionando en una sede alterna, la Cámara de Diputados con sólo militantes del PAN y de la derecha del PRI aprobó por 283 votos (de un total de 500) a favor y uno en contra el viaje del presidente Felipe Calderón para reunirse con George Bush junior en la reunión de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN), en Nueva Orleáns, Estados Unidos.

Manuel Pérez Rocha y Sarah Anderson, colaboradores de la revista Foreign Policy en Focus (15. 04.08) han opinado al respecto El president George W. Bush recibirá en breve, los días 21 y 22 de abril, a la cumbre de los «Three Amigos», es decir, a los gobernantes de México Y Canadá en la sureña ciudad de Nueva Orleáns ¿Cuáles cree usted que son los puntos previstos en la agenda?, preguntan los dos investigadores ¿Una respuesta racional al problema de las migraciones? ¿Una renegociación del impopular Tratado de Libre comercio (TLCAN)?

No. No. Y no, responden a su propia pregunta. Lejos de hacer hincapie en las materias urgentes, los tres líderes abordarán los temas relacionados con la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (SPP). A pesar de que el el nombre del SPP o ASPAN suene bien por los conceptos que forman su nombre, lo único que interesa a los tres personajes es el abordaje de los grandes negocios. Los dirigentes de Wal-Mart, Chevron y otras 28 grandes corporaciones se encuentran reunidos a puerta cerrada, dice el análisis mientras congresistas, periodistas y ciudadanos ordinarios han sido excluidos. Y la secrecía envuelve sólo a las reuniones de la cumbre, sino al contenido de 20 SPP grupos de trabajo que se reunirán a lo largo del año.

¿Cuáles son las cartas sobre la mesa? No se ha hecho pública ninguna información más allá de la elemental, “pero estamos seguros de que los poderes ejecutivos de los países y los empresarios sostienen la idea de que los cambios regulatorios contenidos en leyes de los tres países no requieren la aprobación del poder legislativo”. Y dada la identidad de quienes se encuentran en los sitios reservados a las reuniones, no cabe duda de que lo que se resuelva hará pesar los intereses de las corporaciones sobre el interés público”, aseveran los analistas.

Malo en proceso y en sustancia

[…] Las conversaciones del ASPAN apuntan a la expansión del perímetro militarizado de seguridad a todo el continente americano, con las inevitables implicaciones restrictivas en materia de libertades civiles. Los tres poderes ejecutivos han hecho pública su aspiración a unir sus fuerzas no sólo contra amenazas externas sino también internas. Mexico y Canadá han expresado su interés de compartir su información interna con el gobierno de Estados Unidos, incluyendo las huellas digitales de los refugiados y asilados.

La administración Bush ha ofrecido a Mexico un paquete de miles de millones de dólares de ayuda militar bajo los efectos de la Iniciativa Mérida (también conocida como Plan México). El equipo de que dispondrían las fuerzas de seguridad mexicanas y canadienses, que será modernizado por Estados Unidos, supuestamente se dirige al combate a los cárteles de la droga, pero muchos organismos no gubernamentales han expresado su temor de que se emplee contra los disidentes políticos y los inmigrantes.

Seguridad nacional hoy: el reto de las democracias

Este es el título de un libro aparecido en México en 2002 y reeditado en 2008. Por el carisma político de su autora y el tono insinuante del contenido se puede decir que el texto y quienes contribuyeron con aportaciones ténicas e ideológicas, que enumera en su agradecimiento lo proponen como un decálogo del régimen mexicano, donde los temas de orden público se mezclan con los propios de la seguridad nacional y se concluye con que el terrorismo es una amenaza planetaria de la que México, por supuesto, no se sustrae y que por ello el gobierno lo mejor que puede hacer es incorporarse al sistema de seguridad norteamericano.

En el momento que la mayor parte de los estadounidenses rechazan por inverosímil la versión oficial de los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, el libro repite los mitos en pleno 2008 los mitos insostenibles: “Al haber sido testigo presencial de la destrucción y muerte que causaron los terroristas de Al Qaeda en el Pentágono, además de observar horrorizada en la televisión, como todo el mundo, el trágico derrumbe de las torres gemelas, reflexioné sobre la necesidad de que el tema de la seguridad nacional fuese de una vez por todas conocido y comprendido por la población…” Sería deseable que la autora demostrara de manera fehaciente la intervencíón de Al Qaeda en el 11S. Sólo eso.

Es, pues, al público de habla española a quien se trata, pues, de convencer de con que el ataque a las torres el 11S además de quedar demostradas las vulnerabilidades de la defensa norteamericana, se impuso la necesidad de coordinar las labores defensivas y de represión en el área norteamericana. Para estar a tono con Estados Unidos y sus supercherías sobre los hechos del 11S, el libro propone una secretaría de Defensa civil dentro del gabinete de Felipe Calderón.

En el nuevo laberinto diseñado por los halcones del planeta, ya en acción entre Kosovo y México, no habíamos advertido que su desafío va en serio y que la prédica de la esperanza neoliberal en las fuerzas del mercado no van a sacar al mundo del pozo en la medida que la crisis de la mundialización financiera está a la vista y sin remedio. Quizá la opción militar sea el último recurso para edificar un mundo neoliberal aunque sea a sangre y fuego.

 

Gaston Pardo

Periodista mexicano.

Fecha Articulo: 30/04/2008

Fuente: www.voltairenet.org

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